La hora de Aberden.
Los protectores verdes estaban ansiosos por empezar a crear vida, llevaban esperando miles de años a que la terraformación de Siag acabase y por fin había llegado ese momento. Las montañas estaban formadas, los ríos fluían hacia el océano, los lagos estaban a rebosar, los valles eran profundos gracias a la erosión y las planicies abarcaban miles de kilómetros. Podía afirmarse, sin lugar a dudas, que este era el proceso más lento a la hora de crear un planeta y ,afortunadamente, ya había terminado. Era el turno de los protectores verdes.
Aberden, el protector mayor verde, tenia ante si una tarea complicada. Poblar Siag de vida vegetal requería conocer muy bien como evolucionaban las precipitaciones y la temperatura en cada zona. Y, además, Aberden quería que su creación fuese impresionante, llena de belleza y vida; que cualquiera que la contemplase quedase embriagado por su encanto, perdiese la noción del tiempo y sintiera en su corazón la magia de la naturaleza. Con esta visión en mente, acudió a pedir consejo a Alaghan y a Amoded para que le guiaran a él y a sus subordinados en tan magnánimo proceso.


Mapa de temperatura y precipitaciones
-Alaghan. Amoded. Por fin os encuentro. -Dijo Aberden aliviado. – Necesito vuestra ayuda para poblar Siag de vida. Es imperativo que me ayudéis a conocer las características y propiedades de las distintas zonas de Siag para que mi creación este optimizada y cada ser vegetal este en el mejor y más indicado lugar para su desarrollo. Mi creación tiene que ser perfecta.
-Hola Aberden. -Contesto Alaghan- Un saludo habría estado bien, ¿no crees?
-No se lo eches en cara Alaghan. -comento Amoded. -Ya sabes como es. El gran Aberden, Maestro Mayor, amante de la vida y la perfección; un artista consagrado que crea belleza allí donde sus dedos infunden vida.
El tono ironico de Amoded no le molesto a Aberden, no era consciente del mismo, para él sus palabras eran un alago; uno de los más bellos que había recibido. Así que, con su ego agrandando, volvió a dirigirse a ambos protectores para pedirles ayuda.
-Gracias por tu alagos Amoded. Se nota que puedes percibir a un artista cuando lo tienes a tu lado. Pero dejémonos de halagos y saludos formales. -Dijo con cierto nerviosismo, propio de alguien impaciente por actuar, como si de un niño que abre sus nuevos juguetes se tratase.
-Esta bien Aberden. Amoded y yo hemos estado analizando la temperatura, el viento y la lluvia que afectan a Siag y hemos concluido que existen nueve micro-climas claramente diferenciados.
-Que bien. Eso facilitara mi trabajo.
-Así es, tan solo tendras que rellenar cada zona con la vegetación que mejor se adapte a ella. -Prosiguio Alaghan. -En este mapa podrás ver todas y cada una de las zonas que hemos delimitado según su clima.
Acto seguido le entrego el mapa con sus climas pintados y Aberden se dio cuenta de que no tenían nombre. Tan solo veia datos sobre temperaturas, vientos y demás variables climáticas. Extrañado por ese hecho se dirigió a los dos protectores.

Mapa del clima de Siag
(clicar para ampliar)
-Veo que no habeis puesto nombre a los disintos climas, ¿se debe a caso a mi gran imaginación y creatividad? -Pregunto con orgullo.
-No es nuestra tarea dar nombre a las cosas, tan solo garantizamos el equilibrio entre el conocimiento y el orden. Ya deberías saberlo. Ese tipo de tareas se las dejamos a gente más -Amoded hizo una leve pausa.- «creativa».
-Justo lo que yo pensaba. Gracias por vuestra ayuda y por facilitarme el trabajo. Es hora de que vuelva con el resto de protectores verdes y les ponga a recorrer Siag para que lo llenen de vida. Espero veros cuando acabe para celebrarlo. Adiós.
Mientras avanzaba al encuentro de sus compañeros, Aberden empezó a estudiar el mapa y poner nombre a cada clima. Se dio cuenta de que muchas zonas tenían dos versiones: una fría y otra caliente. Además, la lluvia generaba desde zonas muy acuosas hasta inmensos desiertos debido a su ausencia. Con estas características en mente puso nombre a los nueve climas: bosque alto, bosque acuoso, desierto rojo, páramo inhóspito, humedal, pradera, planicie, valle húmedo y valle cálido.

Mapa del clima de Siag con leyendas
(Clicar para ampliar)
Ahora ya podía hacer copias del mapa y repartírselo a los protectores menores para que empezasen a poblar Siag de vida según el clima de cada zona. La tarea se ejecuto relativamente rápida, tan solo pasaron 100 años hasta que pudieron ver el resultado final. Estos cien años eran el tiempo necesario de crecimiento de los arboles más longevos que habían plantado.
Aberden contemplo orgulloso su creación, los protectores verdes habían cumplido su misión. Ahora tocaba descansar y disfrutar de todos y cada uno de los bellos paisajes que habían creado. Con el propósito de disfrutar y vanagloriarse, Aberden fue recorriendolos uno a uno y analizandolos al detalle; guardando en su memoria las postales más bellas que pudo encontrar.









Y así, queridos lectores, es como acaba esta historia.
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